Actualmente
Egina no es ninguna isla desierta. Al contrario, es una bonita isla llena
de historia, restos arqueológicos, paisajes y costas esperando a que los
descubra. No en vano el turismo (tanto internacional como nacional) es uno
de los principales ingresos de los habitantes de la isla, propiciado
además por el hecho de que se encuentra a tan solo 17.5 millas náuticas de
El Pireo. En conjunto, éste es uno de los destinos más bonitos y más
cómodos de las Islas Sarónicas.
Además
del turismo, la isla es conocida también como la capital del pistacho.
Este fruto fue traído desde Siria 100 años atrás y ha resultado un éxito
en l terreno y el clima de la isla. Otros productos agrícolas y la pesca,
sin olvidar que éste es el segundo puerto con más tráfico de Grecia
después de El Pireo, completan la economía de esta zona.
Al estar
tan cerca de El Pireo, puede visitarse en cualquier época del año sin
problemas. Pero eso sí, no se sorprenda si no se siente solo en verano.
Incluso los fines de semana a lo largo del año la Egina está bastante
concurrida, ya que muchos atenienses tienen en ella su segunda residencia.
Así que si está buscando un sitio tranquilo, es mejor que se mantenga
alejado de lugares como la famosa playa de Agia Marina. De todos modos, si
se aparta de las zonas turísticas no le será difícil encontrar lugares
sorprendentes y mucho más tranquilos; alquilando una motocicleta o un
coche le será mucho más sencillo explorarlos por su cuenta.
Para
llegar a Egina se puede tomar el ferry o el Flying Dolphin en El Pireo.
Cualquiera de los dos le llevará a la isla en menos de una hora y media
(45 minutos con el Flying Dolphin), y entre los dos cubren el trayecto más
corto y con más frecuencia del puerto.
Una vez
en la isla, a pesar de que hay transporte público y taxis, la mejor opción
es alquilar una motocicleta o una bici. Si no, los autobuses salen de la
estatua de Kapodistrias, al norte del muelle principal, y en general hay
que volver a la ciudad para cambiar de línea porque no suele haber
autobuses directos entre algunos puntos de la isla.
Sin duda,
la playa más famosa de Atenas es Agia Marina en Egina. Otras alternativas
más sencillas son las dos playas de la ciudad, aunque la del puerto está
un poco sucia. La mejor idea es andar un poco y acercarse a la playa al
otro lado de Egina, mucho más limpia y bonita.