Ajax
tenía un hermanastro de Hesione,
cuyo nombre era Teucros, y ambos tomaron parte en la gran guerra de Troya
con 18 barcos bajo su mandato. Después de la guerra y del suicidio de
Ajax (Aias), Teucros,
junto con el hijo de su hermanastro, Eurysaces, volvió a Salamina y se enfrentó a la
ira de Telamon,
porque Teucros
no vengó la muerte de su hermano
Ajax.
Teucros
abandonó la isla y fue a Chipre, donde estableció una
nueva ciudad, a la que llamaría como a su lugar de nacimiento,
Salamis.
Las excavaciones arqueológicas de la costa sur de
la isla revelan que permaneció deshabitada desde el Neolítico. Debido a su
situación geográfica, fue el origen de las disputas de muchas grandes
ciudades, que deseaban controlarla.
La gran batalla
El mayor acontecimiento
de la historia de la isla es la gran batalla de Salamina, que cambió el
curso de la historia de su tiempo, y donde los griegos derrotaron a los
Persas y donde acabó el intento de los bárbaros asiáticos de conquistar
Grecia y Europa.
En el año 480
a.c.,
los persas habían conseguido parte del este de Grecia. Después de la
batalla de las Termopilas (Thermopylae),
donde Leónidas y 300 soldados espartanos murieron defendiendo con valor
sus ideales y su país, la
flota persa navegó hacia el golfo Sarónico, y los Greigos hacia Salamina.
Los persas atracaron en la Bahía de Faliro,
donde su rey Jerjes dividió en dos su flota: una parte navegaría hacia el
golfo de Corinto y la otra mitad hacia el Ática y Elefsina.
200 Galeras Egipcias navegaron hacia la bahía de
Megara para bloquear el
camino de la armada griega, y al mismo tiempo que los persas llegaban al
Ática y a la isla de Psitalia (una pequeña isla cerca de Salamis), Jerjes
ordenó a sus sirvientes colocar su trono en una colina, para poder ver la
batalla. La colina se llama Egaleo.
En la madrugada del 28 de Septiempbre del 480
a.c,
Arístides llegó de la isla Agina para avisar a los generales griegos
de que las bahías de Megara
y Eleysina
estaban bloqueadas.
Después de
muchos discursiones sobre irse o quedarse, los generales decidieron seguir
el plan de Themistocles
y luchar contra los persas en al pequeña bahía de Salamis. 350
Galeras defendían Grecia y una armada de 85000
hombres, con los generales Euribiades
y Themistocles.
Los conquistadores persas tenían 1200
barcos y 300.000 hombres, dirigidos por Jerjes y
Ahemeno. La batalla
empezó en el atardecer del 28
de Septiembre
del 480 a.c.
y prosiguió durante toda esa noche.
Esquilo
escribe: “Al
amanecer del día siguiente, el océano estaba cubierto por restos de
naufragios y todas las playas estaban cubiertas de cuerpos muertos, los
Persas huyeron de vuelta a Asia y acabaron su intento de conquistar Grecia
y Europa”.
Esquilo,
Sófocles, Eurípides
En
la isla de Salamina, durante la batalla de Salamis, coincidieron los tres
grandes autores teatrales de todos los tiempos. Esquilo, que
combatió en la batalla que luego relataría, Sófocles, adolescente
en aquel tiempo y que tomó parte de las celebraciones de la victoria, y
por último Eurípides, del que se dice que nació en la isla el mismo
día de la batalla.